Carolina Ruggero

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Todo para todos

Hace unos años, me tocó compartir con Zeko Black y Martín Mercado una actividad en conjunto con el CCRojas.

Por aquel momento yo coordinaba un programa dirigido a jóvenes con algunas dificultades para mantenerse dentro del marco de la ley, y como estábamos un poco estancados y aburridos, la propuesta fue desarrollar actividades que posibiliten encuadrar el trabajo dentro de un marco creativo.

Así fue como desembarcaron en los barrios distintos colectivos dedicados al street art para trabajar en conjunto con los chicos. También, fruto de esta estrategia fueron distintas exposiciones de fotografías tomadas y editadas por los jóvenes.

El resultado emociona cuando pasa el tiempo y la casualidad hace que me cruce con alguno de esos chicos y me recuerde el día que fuimos a capturar imágenes por el barrio, o cuando visito Villa 31 o Bajo Flores y veo esos murales intactos en paredes que antes de la intervención eran pura mugre.

Con esto quiero decir que creo en un poder intangible de lo creativo y que creo fuertemente en que disponer el trabajo con jóvenes de manera innovadora, potencia enormemente cualquier tarea que queramos hacer.

Hablo de esto porque tengo absoluto convencimiento en las posibilidades que abren los trabajos creativos, pero también creo que todo esto no debe contraponerse a los trabajos de inclusión productiva y la inclusión productiva es una inclusión al mercado y el mercado es uno solo. Con esto quiero decir: no hay un mercado clase A y un mercado para pobres.

Hay poblaciones con las que no se pueden desarrollar tareas profundas de inclusión productiva porque necesitan políticas que les den acceso a las necesidades más básicas. Ahora bien, como ya dijimos en este espacio, no hay inclusión plena sin inclusión en el mercado. No hay inclusión en el mercado sin trabajo genuino y sin producción de calidad.

Incluir productivamente, hablar de mercado, es progresista tanto o más que hablar de street art. Utilizar estrategias creativas y desencadenar procesos creativos aumenta la posibilidad de incluir económicamente, pero desconocer las necesidades reales de inclusión, contraponiendo el mercado a la creatividad, es desconocimiento y si lo hacemos en el diseño de políticas y programas dirigidos a los menos favorecidos, entonces es peor, es reservar para estas poblaciones, de manera conciente, un lugar de subordinación.

«Todo para todos» recibió 8 desde que se publicó el Miércoles 28 de Septiembre de 2011 . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por Carolina Ruggero.

Comentarios recibidos en este post y unidos a la discusión global de todos a través de la Matriz, nuestro espacio conversacional.

  1. María dice:

    Muy bien dicho! Me uno a los aplausos 😀

  2. Majo dice:

    Que bueno leerlo Rugge

    • Gracias Majotas! Fuiste protagonista de la experiencia que cuento y de las reflexiones posteriores también así que me alegra que te alegre.
      Y nos queda pendiente contar como hacer bien un cambio en los dispositivos de intervención 🙂 . Beso!

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  2. […] interno, como Grupo Cooperativo de las Indias, estará en el apoyo a iniciativas cooperativas y pequeñas empresas con impacto social real, orientadas al mercado y centradas en la generación de valor-conocimiento, aportando experiencia y mirada transnacional. […]

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