¿A qué aspiran los anti-intelectuales?

En mayo de 2001, George W. Bush, entonces presidente norteamericano, dio un discurso en la Universidad de Yale, su alma mater: “A los que se graduaron con honores, premios y distinciones les digo: bien hecho. Y a los que obtuvieron C, les digo: ustedes también pueden ser presidentes de los Estados Unidos

Así comienza este artículo que reflexiona sobre cierto clima de época antiintelectual, el menosprecio al saber experto, el reclamo por discursos simplificados, la desconfianza de amplios sectores ciudadanos ante el saber académico, etc.

Sin embargo, no mueve este apunte la ambición de defender al saber académico, tampoco el de llamar a la reflexión a las elites intelectuales respecto de su creciente aislamiento del consenso social. Más bien la lectura de este artículo me hizo preguntarme, desde los primeros párrafos, acerca de cuáles serán las ambiciones, expectativas y objetivos de desarrollo personal que cultiva este caldo.

Víspera

En la previa de las elecciones aproveché para ver dos comedias francesas y fue un excelente programa de sábado por la noche.