Asistentes de proezas

Los sherpas son un pueblo que migró de la provincia china central de Sichuan, hace no más de 500 años a las regiones central y sur del Himalaya.

En 1953 un sherpa, Tenzing Norgay, acompañó a Edmund Hillary en la primera ascensión al monte Everest. Fue el primer sherpa famoso. Era el guía y sin embargo (o por eso) recibió menos honores. Desde ese momento, los sherpas se dedican a guiar a los mejores alpinistas del mundo en su ascenso al Everest. Pero guiar en aquellas cumbres y a los precios de mercado significa preparar el camino saliendo la noche anterior, cargar las tiendas, las provisiones, servir el té caliente y las tostadas por la mañana, bajar una que otra vez si es necesario y alguna cosa más.

No quiero ser pedante dado que yo subo las Barrancas de Belgrano con mucho esfuerzo y ni siquiera me animé a subir andando a Artxanda, pero comparado con esos quehaceres lo que hacen los turistas parece bastante menos significativo.

Hace poco, casi de casualidad vi un documental titulado «Sherpas: héroes del Everest», en el que se contrastan las diferentes visiones que tienen los montañistas y la comunidad sherpa respecto de los ascensos. Pero además, incluye una mirada aun más interesante, una especie de bisagra entre ambos mundos: el operador turístico.

El documental tiene como epicentro una tragedia, la muerte de 13 miembros de la comunidad sherpa tras el desprendimiento de un bloque de hielo en 2014. En el film se muestra claramente el miedo que representa el día previo a la llegada a ese lugar de la trayectoria de ascenso a la cumbre, la «Cascada de Hielo». Es un trayecto que los sherpas hacen de noche, previniendo al máximo el deshielo. A esas horas arman puentes para que los turistas transiten por las zonas, colocan escaleras y suben tiendas, tanques de oxígeno y comida para que al día siguiente todo esté listo para recibirlos.

A partir del desgraciado accidente, la narración aprovecha para rememorar la fricción existente entre sherpas y turistas a lo largo del tiempo. La voz del operador turístico se convierte en una especie de mediador capaz de mostrarnos el punto de vista de cada actor.

A la muerte de los «Ice Doctors» y la natural tristeza que provocó en la comunidad, se sucedió una huelga de sherpas ocasionada, entre otras cosas, por la paupérrima suma que el Estado nepalí proporciona como compensación a las familias de las víctimas. Los sherpas son conscientes de los ingresos que genera la industria del Everest en el país y creen injusto el papel que ocupa su comunidad en el negocio.

En este punto del conflicto, el operador turístico se maneja en un difícil equilibrio: no puede perder la relación de confianza con sus sherpas, sabe que el momento es crítico, la tragedia impactó emocionalmente en mucha gente y su negocio sin ellos no es viable; por otro lado, hay un grupo de turistas en un campamento casi llegando a la cumbre del Everest, han pagado más de 50.000 dólares y quieren continuar.

Y aquí es donde se sucede la escena que motivó esté post, cuando el operador turístico conversa con los turistas sobre la huelga y les comunica que los sherpas no seguirán. Les hace saber que ellos son los primeros en saber que no tendrán con qué alimentar a sus familias ese año así que nada podrá convencerlos con nada.

Algunos de los turistas se encuentran en su segundo intento por lo que su frustración es enorme. Se sienten abatidos, aun los mas optimistas. Tenían un sueño: llegar a la cima del Monte Everest. Coronar su trayectoria de alpinistas experimentados concluyendo con «el» gran desafío de la especialidad.

Ascender el Everest, según los especialistas, no requiere de mayores requerimientos técnicos, en cambio sí exige perseverancia, resistencia física y una gran preparación. Hay que sortear el cansancio, el frío y, por sobre todo, el mal de altura. Hay que reponerse cada día en medio de la montaña para poder seguir al día siguiente. Es un desafío mental y físico. Hay que estar preparado.

Sin embargo, y a pesar del anhelo conquistador, es un sueño que sólo se alcanza con un sherpa. Ninguno de los turistas que se veían frustrados por la huelga se planteo, ni por un sólo segundo, seguir solo. Ni una voz imaginó, ni siquiera como delirio, que podía seguir con su tienda al hombro, que era alpinista, que le indicaran por qué ladera seguir, que por supuesto es más cómodo con el sherpa alcanzándote el té cada mañana, pero que lo importante es hacer cumbre, que para eso estaba allí. Ninguno. Ni uno solo.

Y esa escena, termina para mí de cerrar esa historia. Una historia donde algunos pagan fortunas para vivir una experiencia sin dudas única, pero en la que intentan no mirar de frente a la realidad: alguien sube 4 o 5 veces cada trayecto mientras él lo sube una, para que se pueda encontrar con la comida preparada. Que un ejército trabaja por las noches poniendo rampas y escaleras, anudando sogas, construyendo puentes, para que por la mañana el grupo que se saca las fotos pueda concentrarse solo en respirar y hacer rendir su oxígeno. Ese ejercicio de negación que ha llegado hasta enfrentamientos entre turistas y sherpas, pero que termina con fotos y la ilusión de que perteneces al selecto grupo de humanos que hizo cumbre en el Everest.

Otra de helados


Hoy escuchaba sobre historia del helado. Los chinos, los griegos, los árabes, los italianos…
La mayoría de las cosas más o menos conocidas, pero de pronto la conversación giró hacia si el General San Martín comía helados y como se hacía para lograr la preparación en Mendoza o en Buenos Aires.
Así llegué a esta fabulosa receta, digna de ser compartida.

  1. A las cinco de la mañana, llenan de leche, hasta la mitad, dos tarros de lata o zinc, iguales a los que usan los lecheros.
  2. Se les envuelve en cueros de carnero muy empapados en agua fuertemente sazonada con salitre, o a falta de éste, sal.
  3. Colocados sobre el lomo de un caballo se le hace trotar una legua (unos cuatro kilómetros) y con el mismo trote se le trae de regreso.
  4. La leche; que se habrá tenido cuidado de tapar muy bien, ajustando la cubierta del tarro; holgada en su recipiente, se sacude como el mar en borrasca, tornándose como él espuma, al mismo tiempo que el hielo, apoderándose de ella, acaba por paralizarla.
  5. Así cuando después del trote continuado de dos leguas llega a donde se le espera con fuentes hondas preparadas a recibirle, quitados los tapones, dos cascadas de espuma congelada llenan los recipientes.
  6. Sazonadas con azúcar y canela, van a la mesa a deleitar el paladar de los gourmets, únicos catadores dignos de estos deliciosos manjares.

Elogio a la carne

El Final
Hace unos días tuve la suerte de concurrir a un evento bastante singular. Un desposte. El desposte es la separación de los diferentes cortes de carne que componen la canal de un animal.

Las piezas presentadasLo más interesante de la actividad, es que para presenciarla no tuve que ir a solicitarle el favor de un carnicero sino que un interesante grupo, que ya había llamado mi atención hace unos meses al organizar unos originales banquetes carnívoros, la organizó como un evento.

Esto es: compré unas entradas muy accesibles por Internet, fui invitada a un local en Palermo donde se ofrecía un picoteo y una copa del vino en un patio, para luego pasar a una sala para la demostración.

Una vez allí, un carnicero amante de su profesión con sus ayudantes nos contó algunos de los secretos de su profesión, habló del negocio, del tipo de alimentación, de las distintas costumbres de crianza y desposte en el mundo, etc.

El MatambreComenzando con el peso del animal, luego nos habló del gran desafío del carnicero: «si todos los que vienen a la carnicería piden lomo, colita de cuadril o asado, qué hacemos con todo el restante si no vivimos en un país que consuma muchas hamburguesas».

Esa fue la base para explicar y demostrar los distintos cortes, la estrategia de los carniceros según la conformación económico-cultural donde se ubicaba para decidir qué cortes hacer más grandes que otros, y cuál era su tarea pedagógica con cocineros reconocidos y ahora con público general para hacer más eficiente el negocio.

Qué decir. Para mí la experiencia fue emocionante. Hablamos con respeto de los animales, de estrategias de negocio y aprendí mucho, muchísimo.

Presentando la Media Res

De mapuches, suizos y esquiadores

Bariloche_Punto Panorámico

Se dice que Bariloche es una deformación del término Vuriloche, que significa algo así como «gente distinta o diferente de atrás o del otro lado», denominación que recibían los indígenas que habitaron los valles del sector oriental de la Cordillera de los Andes antes del ingreso de los Mapuches.

En 1895, Carlos Wiederhold instala el primer almacén de «ramos generales», pero recién el 3 de mayo de 1902 se da carácter oficial de fundación al asentamiento que lleva el nombre de San Carlos De Bariloche. Carlos en homenaje a Wiederhold.

En Diciembre de 1894 resolví hacer un viaje desde Osorno vía Puyehue a Nahuel Huapi para conoser estos hermosos paisajes i encontre en esos tiempos mui pocos pobladores… Por Don José Tauschek supe que se podía abrir un camino entre los lagos del Nahuel Huapi i Todos los Santos

Así comienza la expedición de Don Carlos, que como los araucanos antes y los europeos después, llega a esta región navegando los lagos patagónicos desde lo que hoy es Chile.

boliche-viejo-butch-cassidy-and-sundance-kid-726x400Entre los años 1901 y 1905 vivieron en la zona los famosos ladrones de trenes y bancos Sundance Kid y Butch Cassidy, que por esa época tenían una estancia en las cercanías de Cholila, en el territorio de Chubut. Dejaron la zona al enterarse de que los perseguía un detective de la famosa agencia Pinkerton. Los bandoleros dejaron evidencia de su paso por la zona en los registros del almacén de ramos generales ubicado en el nacimiento del río Limay, a pocos kilómetros de Bariloche.

También desde Chile, pero oriundos del suizo cantón Valais, llegaron los Goye. Un apellido que hoy es prácticamente sinónimo de Bariloche y que cruzó el Atlántico hacia fines del siglo XIX para instalarse en la zona central de Chile, donde el gobierno ofrecía tierras para ser trabajadas. Después de 10 años, alrededor de 1895, los hermanos Félix, Camilo y María llegan al lugar que hoy es Colonia Suiza y deciden radicarse.

Valiéndose de carretas y carros, los Goye cruzan maquinaria, vacas, ovejas y aves de corral por los Andes, y se dedican a la agricultura y ganadería. Con su producción triguera y frutal (manzanas, peras, ciruelas, cerezas, duraznos) reciben numerosos premios nacionales por su calidad. La instalación de un aserradero da progreso y trabajo al lugar, permitiendo la construcción de casas que hoy constituyen un importante patrimonio. Con el paso del tiempo, otros suizos se asientan en la colonia.

Así, entre los colonos suizos, los bandoleros y la tienda de Don Carlos, va tomando impulso esta región a orillas del Lago Nahuel Huapi, a donde el verano posterior a su fundación oficial, arriban provenientes de Buenos Aires, los primeros visitantes que se auto titulan turistas: Aarón Anchorena, Carlos Lamarca y Esteban Lavallol.

Mas tarde, comienzan a abrirse las rutas de llegada a la ciudad hasta que en 1913 se termina de construir el primer camino para autos, gracias a la visita de Theodore Roosvelt y en 1912 se produce el primer arribo en avión.

En 1934, con la llegada del ferrocarril, el tiempo de los pioneros fue quedando atrás. Por esta misma época se iniciaron los deportes invernales como actividad recreativa vecinal. La primera competencia de esquí tuvo lugar en el Cerro Otto y participaron una docena de deportistas. Esa noche hubo baile social en el Hotel Suizo y se eligió por primera vez a la Reina de la Nieve.

Centro-de-BarilocheEn 1936 gracias a la inspiración de Ezequiel Bustillo, y con la dirección del arquitecto Alejandro Bustillo, se realizan importantes obras como el Templo Mayor, el Centro Cívico, el hotel Llao Llao, la capilla San Eduardo, el edificio de la Intendencia del Parque Nacional, la hostería Nacional de la Isla Victoria, la estación del Ferrocarril, el Hospital Zonal, etc. Los edificios que definen la identidad turística de la Villa hasta hoy.

Y así, como turista llegué yo también el mes pasado.

Mi Bariloche

viaje de egresadosCuando en Argentina alguien pregunta a un joven si este año viaja a Bariloche, se está refiriendo a si este año termina el colegio secundario ya que desde hace muchos años es el destino principal para los viajes de fin de curso, sinónimo de diversión nocturna y de primer viaje sin padres.

Además, Bariloche suele ser uno de los destinos cuando viajas «de mochilero al Sur» otro viaje iniciático bastante extendido.

Yo cumplí con los dos ritos pero no era la primera vez que visitaba la ciudad, ni la segunda…

Bariloche era importante para mi familia. Miles de recuerdos familiares estaban atados a esa ciudad, a Villa La Angostura, al Lago Mascardi, a Puerto Pañuelo, Al Cerro Lopez… y a muchos otros puntos atractivos de esa región.

Oma y OpaPero no sólo era parte del anecdotario de mi familia sino, a medida que pasan los años sigo confirmando, parte del relato de infancia ya no sólo de mi madre sino de varias de sus amigas. De sus amigas de origen suizo, austriaco o alemán. Todas recuerdan casi idénticamente ese viaje interminable en tren, con periódicos mojados pegados a las ventanas para que el polvo no impidiera la respiración al cruzar el interminable desierto; las paradas en la estación de Ingeniero Jacobacci donde te soplaba el viento. Todas recuerdan el ir a juntar frutillas o frambuesas, el ir a tomar el té a exquisitos lugares en medio de un bosque, en la ladera de una montaña. Todas recuerdan excursiones en los cerros Otto o Lopez, partir navegando desde Puerto Pañuelo, buscar desde algún punto extraordinario la extasiante vista del Cerro Tronador.

Es que los alpinos, sin importar su origen cultural, social o religioso, buscaron en esa región patagónica su refugio vacacional, en el que transmitieron a sus hijos costumbres de su propia infancia.

Y así es que Bariloche está metido en nuestros relatos familiares, con miles de anécdotas, sabores, recuerdos, aventuras y colores. Y así festejamos el 70 cumpleaños de mi madre este año. Mirando al lago.

Universidades populares para el conocimiento promiscuo

distopia escuela universidad
Nota: Este post Continúa una reflexión anterior.

El modelo de los setenta

universidad popular de alcobendasLas universidades populares renacieron en Francia en los setenta. Siguieron el modelo de las «Volkshochschulen» alemanas, sistemas de educación no reglada financiados por los gobiernos locales. Un modelo que había nacido a principios de siglo en los países nórdicos ligado a las clases acomodadas rurales. Esta fusión entre las tradiciones germánica y francesa es el origen del renacimiento de las Universidades Populares en los setenta y ochenta. Es esta línea la que llegará a España con la Transición, donde la mayor parte de las UPs actuales en España nacieron de por iniciativa de ayuntamientos.

El modelo Onfray

onfray universite populaire caenEste modelo que entra en cierta atonía en los años noventa, se renueva a partir de 2002 con la fundación de la Université Populaire de Caen por el filósofo Michel Onfray, que abre una cierta renovación temática y alcanza una gran difusión al emitirse sus clases en la radio pública francesa. Pero seguramente lo más renovador del impulso abierto por Onfray sean las iniciativas nacidas a partir de la experiencia de Caen: la «Université Populaire du goût» y la «Université populaire du théâtre».

La principal diferencia práctica para un estudiante de la UPC es que en realidad asiste libremente a clases magistrales a series de conferencias, no recibe un temario ni es examinado ni evaluado de ninguna manera. En realidad ni siquiera existe el concepto de «asistencia», la UPC es solo un sistema de producción y emisión de contenidos de alta calidad.

La lógica histórica de las universidades populares

universidad y upLa motivación de las UPs desde su origen ha sido hacer llegar el conocimiento a aquellos para quienes es inaccesible. Quienes son estos y cómo se consigue el objetivo, ha cambiado en cada momento. Es por eso que, dependiendo de dónde hablemos, los proyectos de Universidad Popular serán parecidos a escuelas para adultos, programas de alfabetización, proyectos de educación continua o programas de contención social.

La idea central de las universidades populares es que es una propuesta de aprendizaje paralela a los circuitos formales propuestos por el estado. En este sentido, creo que lo verdaderamente desafiante en las sociedades en las que vivimos hoy no es el acercar ciertas asignaturas a aquellos que no pueden acceder a la educación formal, sino generar propuestas de conocimiento que superen, sean complementarias e incluso alternativas a la educación formal.

Las cuestiones abiertas

conectando mundosEn el post anterior abrimos una conversación sobre las razones y las formas generales de un nuevo modelo. En los comentarios David nos recordaba que

la «generación más formada» es en realidad la generación de post universitarios que menos herramientas intelectuales y referencias culturales maneja en su vida cotidiana

Y que el sentido de una UP actual debería ser:

Recuperar el viejo mensaje racionalista mediterráneo: fundamentar antes de hacer, el hacer -no solo el propio sino el histórico- como materia prima de la teoría. Y a través de ello recuperar el ideal de autonomía personal y comunitaria a través del aprendizaje y la conversación, en oposición a la educación para el mandarinato y la burocracia corporativa.

En su visión, la UP sería ante todo una herramienta autofinanciada para autodidactas, lo que une con un viejo eje indiano: la importancia de la [[ética hacker]] y la cultura digital para entender el mundo distribuido.

Por esos días, Odín nos hablaba sobre lo que él describe lúcidamente como «la formalización didáctica del trasteo hacker», es decir, cómo dar lugar al autodidactismo dentro de un programa o itinerario propuesto.

Nuevas preguntas

juan y jurgEntonces, si tuviéramos la oportunidad de diseñar la programación de una Universidad Popular para el ahora y para el nosotros,

  • ¿Cómo diseñaríamos un itinerario hacia la inteligencia crítica?
  • ¿Qué debería ofrecer un centro de saber promiscuo?
  • ¿Cuáles son las artes y oficios que necesitamos aprender?
  • ¿Qué conocimiento teórico posibilitará que nuestra visión del mundo se expanda y con ella nuestras posibilidades sobre lo concreto?

A mano alzada digo: la experiencia de una UP de nuevo cuño debe permitir acceder la cultura digital, debe invitar a trastear con [[spime|objetos inteligentes]], enseñar a pensar con los clásicos de la Filosofía, descubrir la [[disipación de rentas|Economía]] y las finanzas de una manera novedosa, sumergirnos en la Historia y el Arte… debe armarnos para no hablar sin saber y para no perdernos la parte más emocionante de un mundo que está al alcance de todos.

¿Discutimos?

La Biblia y el Calefón

Somero 2015

¿Qué tienen que ver un desarrollador de software libre, un funcionario público, un libro que habla sobre el fin de la banca, un General, un ordenador diseñado para niños, una cooperativa energética y un fab lab?

La respuesta es: nos permiten pensar en la resiliencia de nuestras ciudades.

Esto es lo sucederá en Somero 2015. En el programa encontrarás este tipo de combinaciones y otras muchas más.

A partir del 8 de octubre a las 18:00 hs. hablaremos sobre qué software queremos para la ciudad en la que nos gustaría vivir, cómo deberían adaptarse sus políticas e instituciones, cuáles serían las infraestructuras necesarias y cuál su forma de producir y trabajar.

Esto, ni más ni menos, es lo que intentaremos aproximar durante 3 días en la ciudad de Gijón. El mundo está cambiando, anímate a definir su rumbo.

Hace casi un año comenzamos a pensar «Más allá de la Sharing Economy»

Estos días, preparando Somero 2015, volvimos a ver el vídeo resumen que hiciera «El Comercio» sobre las jornadas del año pasado. Nos sirvió de verdadero impulso para convencernos de que realmente vale la pena trabajar programando y organizando este tipo de actividades.

El Programa de este año es sorprendente, diverso, retador. Míralo. Tienes que venir!

Mientras tanto, puedes saborear un poco de lo que pasó.

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La cooperación de las ideas y el origen de las universidades populares

Un obrero sobrio en cada taller hará más por combatir el alcoholismo que todas las leyes prohibitivas y represivas. Diez trabajadores inteligentes y rectos que conozcan los verdaderos principios de la cooperación, las grandes leyes de la solidaridad humana, harán más por la mejora social que todas las caridades privadas u oficiales y que todas las legislaciones del trabajo. La justicia, la libertad, la solidaridad, no están fuera del hombre.

La cooperación de las ideasSe dice que no es posible decir cuál fue el nacimiento de las universidades populares y muchos incluyen al Informe para la «Organización General de la Instrucción Pública» de Nicolas de Condorcet entre sus orígenes fundamentales, pero algunos identifican al folleto «La cooperación de las ideas» de Georges Deherme como el detonante de lo que se convertiría en un movimiento que se expandiría por toda Europa y desde allí cruzaría el mar.

Este folleto se convertiría en una revista en la que colaborarían académicos de toda Francia. La idea que sostenía Deherme era que el futuro, el ideal del mañana, sólo podía pensarse con educación popular.

Para eso era necesario dinero además de convicción. Un donativo de 100 francos que recibió la revista sirvió para alquilar una trastienda, comprar dos tablas, unas banquetas y unas lámparas de petróleo. Así nació la primera Universidad Popular, uno de cuyos lemas era:

Aceptamos todas las utopías y nos disponemos a vivirlas.

Deherme es un ebanista libertario individualista que bebe de la tradición mutual y federalista del anarquismo pro-mercado francés, que piensa en la «Sociedad futura» como una coordinación de asociaciones voluntarias en las cuales el individuo es el elemento central. Amigo y compañero de debates de Eliseo Recĺús, sus ideas fueron inspiradas tanto por Fourier como por Stirner, tanto por Proudhon como por Ruskin.

La concurrencia fue dispar en un principio pero las actividades se sostenían noche tras noche, en forma de conferencias teóricas principalmente, siendo las primeras: «Historia de la civilización», «El hombre y la raza», «El movimiento industrial y social en Alemania»,  «El alcoholismo y sus consecuencias sociales», «La educación artística: Rembrandt» y «Las cooperativas de producción». Poco a poco  se pudieron comprar algunas cosas más, iniciar una biblioteca y realizar un par de excursiones al Louvre. Más tarde se recaudarían más fondos y se mudarían a un magnífico local. Allí, además de conferencias y cursos, tendrían lugar el arte a través de reproducciones de obras afamadas, las mutualidades, las cooperativas de distinto tipo, las colonias de vacaciones para niños… La única contraprestación: una exigua cuota. No se  firmaba nada y no había membresía formal alguna.

Crisis del modelo de Deherme

Sin embargo, una vez constituida la «Sociedad de Universidades Populares» con una quincena de centros, una coalición de grupos socialistas y anarquistas de orientación colectivista se enfrenta a Deherme y el grupo fundador que abandona el proyecto cuando pierde la hegemonía. El proyecto original se tacha de «conservador» y las universidades populares se comienzan a asociar a entornos militantes colectivistas. Las nuevas Universidades Populares quedan lejos de la diversidad de los planteamientos de su impulsor.

Tal vez un proyecto que apostaba tan abiertamente por la diversidad como el de Deherme era inviable en la Francia fracturada del caso Dreyfus y la radicalización obrera. De repente el republicanismo laicista era «burgués», la tradición fourierista parecía «obsoleta» y el cooperativismo de Charles Gide era demasiado conservador para una joven militancia que desconfiaba de todo lo que no abogara por la colectivización inmediata.

Paralelamente, en Inglaterra, Estados Unidos, Austria y más tarde en Dinamarca también se habla de Universidades Populares, principalmente asociadas a las actividades que se conocerían como de Extensión Universitaria. Pero la extensión universitaria, los centros municipales y las escuelas de oficios son historias diferentes. Historias que iremos contando para intentar contestar ciertas preguntas que dejo aquí abiertas: ¿Son necesarias las universidades populares hoy? ¿Cuál debería ser su sentido? ¿Cuál debería ser su público? ¿Deberían ser públicas? ¿Cómo deberían financiarse? ¿Cuál sería su modelo? ¿Existe la motivación y la necesidad de crear uno nuevo?

¿Si se es joven hasta pasados los 40, los de 20 qué son?

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Hace un tiempo leía esta entrevista, una entrevista que llama la atención acerca del enorme vacío cultural que se encuentra entre muchos militantes del EIIL. Jóvenes que llegan a Siria desde Europa buscando algo así como un fast track hacia la trascendencia.

-¿Los militantes del Estado Islámico son personas malas, tienen miedo o son simplemente devotos de sus convicciones?

-Es imposible luchar contra el Estado Islámico sin intentar comprender quiénes son los que integran sus filas. Hay muchas personas que están perdidas, que viven en una especie de desierto cultural y que reemplazan esta especie de vacío por la idea de que pueden hacer algo, tomar las riendas de su vida y ayudar de verdad. Creo que muchos de los yihadistas que parten para luchar en Siria, están convencidos de que van allí para ayudar. Después hay un momento que es un poco como el pez que ha picado el anzuelo, porque que se dan cuenta de lo que hay en cuanto llegan al terreno, de la realidad de la guerra que hay allí y creo que les hacen un lavado de cerebro. Algunos yihadistas desean abandonar la organización es ese momento, pero la mayoría son arrestados. Y los otros vuelven y se convierten en yihadistas aguerridos.

-Entre sus captores estaba Mehdi Nemmouche, el presunto autor de una matanza en Europa. ¿Es una de estas personas perdidas de las que habla?

-Mehdi Nemmouche es la típica persona perdida. Es alguien cuya principal referencia cultural son los programas de televisión. Por lo que oía de sus conversaciones, pasaba la tarde ocioso, viendo televisión, y se fue a Siria para salir en la tele. Todos sus referentes son las emisiones de «reality shows», de entretenimiento, series judiciales sobre el crimen. La ideología que le mueve está más basada en el panorama audiovisual francés que en el Corán.

Al drama de esos chicos que no encajan descripto por María, a la voluntad de «ser parte de algo que crece» que narró David concluyendo que este era el motivo principal de la militancia juvenil actual (no solo en los movimientos jihadistas), sumamos la pérdida de noción en Europa sobre quiénes son estos chicos y chicas y qué buscan.

La «nueva política» y la juventud

Durante la última campaña para las elecciones de las autonomías españolas, observamos de cerca el discurso de y para la juventud. La observación principal es la siguiente: no existe.

  • Las fuerzas nacidas supuestamente desde el reclamo juvenil están compuestas por personas que van sobre todo, desde los 35 a los 65 años.
  • El espacio dedicado a la imagen de «lo joven» está ocupado por gente de 30 a 45 años
  • Las actividades que desarrollan  los chicos de 16 a 25 son prácticamente desconocidas

Esto no debería sorprendernos. No hay más que ver y escuchar crónicas y noticias desde hace 5 años para ver que la juventud afectada por la crisis está encarnada por jóvenes con estudios universitarios completos, postgraduados muchos de ellos. La imposibilidad para conseguir un trabajo que cumpla con sus expectativas, para el cual se prepararon y con el sentido que sus padres pusieron al momento de seguir invirtiendo en ellos hasta bien pasada su mayoría de edad, se convirtió en la imagen principal de la complicada realidad española.

Mientras tanto, la juventud tradicional, aquella que comienza a los 16 o 18 años, esa edad en la que se concentran las dudas, las crisis y las rebeldías, está ausente de todo relato. Su lugar de visibilidad social está ocupada por generación anterior, si, esa que está descubriendo la política tardíamente, esa a la que le tomó un tiempo pasar de la exhibición de su disconformidad a la acción (aunque sólo en algunos casos).

Sin embargo, los jóvenes menores de 25 años están haciendo cosas. ¿Qué? Nadie se preocupa en saberlo. Y esto, más temprano que tarde tendrá sus consecuencias, sus manifestaciones generacionales.
¿Con quién se resentirán? ¿Qué opinan sobre seguir estudiando? ¿Querrán tener una casa en propiedad como sus hermanos mayores? ¿Se manifiestan políticamente? ¿Cómo son sus relaciones familiares y con sus pares? ¿Qué hacen en su tiempo libre?

Las viejas políticas de juventud

Hace algo así como 3 décadas surgieron las llamadas políticas de juventud. Las mismas no trataban de desfilar y demostrar el amor a la patria, la destreza física u ambas, sino que de manera más sofisticada, el Estado o algunas instituciones intermedias intentaban reconocer qué podía ser de gusto de los jóvenes, para captar su atención.

¿El objetivo? Variado aunque relacionado. En algunos casos era prevenir las dependencias o el delito, en otras generar canales de participación en democracias que intentaban consolidarse.

Así, clases de teatro, fotografía o música; cine-debate o clubes de discusión o lectura; grupos de trabajo social o alfabetización; radios libres, etc. cumplían el rol de ofrecernos a los jóvenes el acceso a distintas prácticas y aprendizajes según nuestras cambiantes inquietudes, a la vez que contenía nuestra nuestra hormonal rebeldía en espacios cuidados. Todo ello acompañado de un discurso público en el cual nuestra voz estaba supuestamente integrada. En fin, nos educaban para vivir en democracia.

Paulatinamente, esas antiguas políticas de juventud, no sólo no se fueron renovando sino que sus niveles de institucionalización se fueron exagerando. A las Casas de Juventud comenzaron a vérseles los hilos. Se llenaron de funcionarios precoces y juvenólogos y requirieron de infraestructuras ornamentales. Junto a los especialistas en juventud, comenzaron las políticas espectáculo y los jóvenes fueron alejándose de los centros. Porque su institucionalidad no les representaba y porque las actividades propuestas no seguían el ritmo de la calle.

Nuevos jóvenes, nuevas curiosidades

Está claro que  los jóvenes de hoy buscan nuevas referencias, horizontes y emociones. A dónde podrán canalizarlos depende un poco de si se dejan espacios en blanco para que adquieran un lugar social.

Siempre se generan espacios de vinculación, aprendizaje, descubrimiento; también también espacios de acceso a cosas desconocida o de intimidad juvenil (y no sólo espectáculos masivos). Cuáles son y serán esos espacios no lo sabemos.

Pero sí sabemos que deben ser espacios en los que se pueda encontrar respuestas pero también en los que abrir preguntas.

Si las universidades cada vez provocan menos, si las reflexiones intelectuales son difíciles de encontrar, si la mayor parte de los jóvenes sólo van a buscar una titulación… ¿Dónde pueden encontrar algo distinto aquellos que se permiten ser jóvenes a la edad de serlo? Esto es, que son rebeldes, que no tienen miedo a la confrontación intelectual porque en ella encuentran un desafío al que deben responder.

Existe un espacio para hacer cosas interesantes con una generación que seguramente valdrá la pena si logra vencer el peso y el techo de los que quieren ocupar su lugar. Es una generación que, cuando se cansa de ser invisible, toma medidas dramáticas en busca de la trascendencia. ¿Será una generación dispuesta a descubrir nuevos mundos? ¿Tendrán la paciencia suficiente como para tomar la responsabilidad y hacerlo? ¿Disfrutarán de leer, discutir y aprender cosas nuevas? ¿Estarán dispuestos a descubrir que su vida está en sus manos?

Tendremos que averiguarlo!