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Alsa te manda a la cama


Tomé un Alsa de Bilbao a Barcelona a las 22.30. No andaban las luces individuales para poder leer, no pasaban película alguna.
Eso sí! Si de puro aburrimiento lográs dormirte, a las 2:30 hace una linda parada de media hora como para garantizarte llegar tan aburrido como agotado a destino (y casi una hora más tarde de lo previsto).

Los buses: incómodos. El servicio: malísimo. Los precios: carísimos. Calificación: estafa. Pero no hay una empresa alternativa que haga el mismo recorrido.

Carolina Ruggero, socióloga y experta en políticas públicas