Suerte!

No sé cuál habrá sido el momento exacto en el que me condicionaron a no desear suerte porque, paradójicamente, trae mala suerte. Es un problema porque si querés desearle a alguien SUERTE! con todas tus fuerzas, no te sirven ni el “mierda”, ni el “break a leg”, ni ninguna bobada por el estilo.

Soy bastante supersticiosa y amante de los conjuros, pero desearle suerte a alguien que realmente la merece, es desear suerte. Es irreemplazable para el que la desea y para quien la recibe. Así que para eso es este post: para desear SUERTE! sin rodeos, desde el corazón, como un conjuro.