Ayer murió en New York mi tío Joe, Onkel Joe o Hans, dependiendo el momento de su vida. Era el último de los 4 hermanos Rosenthal que quedaba vivo, de los hermanos de mi abuela.
Con él se fueron, además de los recuerdos de la diáspora, de los relatos de cuando viajar para volver a verse era tremendamente largo y costoso; la tradición familiar de tener seres queridos a los que no conocías, de quienes recibías cartas y obsequios, a quienes les contabas que habías pasado de grado y les enviabas fotos porque las suyas estaban en tu aparador. Mi familia distribuida.

Alsa te manda a la cama


Tomé un Alsa de Bilbao a Barcelona a las 22.30. No andaban las luces individuales para poder leer, no pasaban película alguna.
Eso sí! Si de puro aburrimiento lográs dormirte, a las 2:30 hace una linda parada de media hora como para garantizarte llegar tan aburrido como agotado a destino (y casi una hora más tarde de lo previsto).

Los buses: incómodos. El servicio: malísimo. Los precios: carísimos. Calificación: estafa. Pero no hay una empresa alternativa que haga el mismo recorrido.